lunes, 1 de diciembre de 2008

TRES PLENITUDES


Existen tres plenitudes: la plenitud del vaso, que retiene y no da. La del canal, que da y no retiene. La de la fuente, que crea, retiene y da.

Existen personas-vaso. Son personas que almacenan virtudes o ciencia, que lo leen todo, coleccionan títulos, saben cuanto puede saberse, pero creen terminada su tarea cuando han concluido con el almacenamiento: ni reparten sabiduría ni alegría. Tienen, pero no comparten. Retienen, pero no dan. Son magníficos, pero magníficamente estériles.. . Son simples servidores de su egoísmo.

Hay personas-canal. Son aquellos que se desgastan en buenas palabras, que se pasan la vida haciendo y haciendo cosas, que no digieren lo que saben. Cuando les entra de importante por los oídos se les va por la boca sin dejar poso. Padecen la neurosis de la acción. Tienen que hacer muchas cosas y todo deprisa. Creen estar sirviendo a los demás. Pero su servicio, a veces, no es otra cosa que un modo de dar salida a sus compulsiones. Hombres canal son muchos periodistas, muchas de las personas de las que abundan en las revistas del corazón. Parece que dan mucho y después de dar se sienten vacías.

Hay personas fuente. Personas que dan aquello que han hecho sustancia de su alma. Que reparten calor como las llamas, encendiendo la del vecino sin disminuir la propia. Porque recrean todo lo que viven y reparten cuanto han recreado. Dan sin vaciarse. Riegan sin decrecer. Reparten su agua sin quedarse secos.

1 comentario:

carmenfaby dijo...

Hola me gusta lo escrito ,pero me gustaría saber de d´onde es la foto? de las fuentes?gracias mi blog eszenyespiritualidad. gracias