jueves, 23 de junio de 2011

VALORES DE SOLIDARIDAD

"No dejaré de ser cristiano ni me cansaré de decirlo"

José Blanco se reivindica como cristiano ante la crisis

La religión "aporta valores de solidaridad y cohesión social, que son fundamentales"


"No hay futuro sin solidaridad, no hay futuro sin compromiso y no hay futuro sin valores"
José Blanco./>

José Blanco.

  • José Blanco.
  • José Blanco.
  • José Blanco.

El ministro de Fomento, José Blanco, se reivindicó ayer en Lugo como cristiano en el discurso que ofreció en el Círculo de Artes como pregonero del Día de la Caridad organizado por Cáritas. Blanco, que defendió que la religión "aporta valores de solidaridad y cohesión social, que son fundamentales también para salir de esta crisis y construir un nuevo modelo económico", envió un "saludo especial" a Cáritas por su "ejemplo".

"Creo sinceramente que el Evangelio tiene capacidad para producir valores que nuestra sociedad necesita", añadió el ministro, porque "es precisa una cultura política en la sociedad civil comprometida con el bien común, un capital social a favor de políticas guiadas por el principio de solidaridad".

En la misma línea, Blanco dijo que "este desafío podemos afrontarlo como algo estrictamente técnico", pero reconoció que, a su juicio, "no lo superaremos sin la ética y los valores".

Según el ministro, "ahora que nuestra sociedad parece sumergida en una época de banalidad, de culto al dinero fácil y a los mensajes artificiales, resulta imprescindible reivindicar la constancia en el compromiso", porque es "una elección vital, que une a personas de diferentes credos y convicciones".

En ese sentido, aunque reconoce que "en este mundo de cambio acelerado han emergido valores, de igualdad y de autonomía personal", también opina que se han "debilitado" los "vínculos sociales", de forma que "lo que antes eran nexos potentes ahora se han convertido en lazos provisionales y frágiles".

Blanco recordó que "no hay futuro sin solidaridad, no hay futuro sin compromiso y no hay futuro sin valores", por lo que es precisamente ahora, "cuanto más falta hace la política, para moralizar la economía" ante la "preeminencia de los mercados".

"La crisis ha puesto en evidencia un serio problema de competitividad. Por eso se ha disparado el desempleo y por eso se ciernen sobre nuestra sociedad graves amenazas de precariedad, pobreza y exclusión", añadió el ministro de Fomento, pero "la red española de bienestar" todavía "resiste los envites de la mayor crisis económica que haya conocido el mundo desde 1929".

Ante los retos que se plantean, Blanco dijo que "el progreso social y económico depende de la tecnología, del liderazgo, de políticas comerciales, de la eficiencia de los sistemas fiscales, pero también, y sustantivamente, de una buena ética económica".

En ese sentido, defendió "un ethos social" basado en el "valor social del trabajo", la "reprobación de actividades" que dañen el medio ambiente o no respeten la dignidad de los trabajadores, la "sostenibilidad", la "calidad y la competencia", "el aprecio al cumplimiento de la Ley", la "austeridad" y el "valor de la confianza y la honradez".

Desde su punto de vista, "si estalló la crisis en el mercado de valores fue porque se acumuló antes una crisis de valores humanos".

Blanco terminó su intervención recordando su condición de cristiano. "No dejaré de serlo, ni me cansaré de decirlo. Mantengo la constancia en cada uno de mis compromisos, sean cuáles sean las circunstancias, con mis creencias, mi tierra y mis ideas", reafirmó.

"Juntos, unidos, podemos hacer más por los que tienen menos, por los que no tienen de todo", concluyó el ministro.

Blanco pronunció el Pregón de la Caridad en el Salón Regio del Círculo de Artes de Lugo, que se llenó para escuchar al ministro un día antes de la tradicional cuestación anual que organiza Cáritas para recaudar fondos para los más desfavorecidos.

De hecho, el ministro también quiso mandar "un saludo especial, con el corazón, a esta extensa red integrada en toda España por 60.000 voluntarios, 4.600 trabajadores remunerados, más de 6.000 Cáritas parroquiales y 70 Cáritas Diocesanas. De manera particular a los de Lugo, también a los de Mondoñedo-Ferrol", dijo.