lunes, 18 de marzo de 2013

ATRAÍDAS POR JESÚS EN MEDIO DE LA PROSTITUCIÓN







Por José Antonio Pagola

El testimonio de mujeres que ejercen la prostitución. Es realmente una buena noticia. Son mujeres que están tomando parte en grupos donde, acompañadas por las Hermanas Oblatas, reflexionan y oran con la ayuda de mi libro Jesús. Aproximación histórica. He quedado conmovido al captar la fuerza y el atractivo que tiene Jesús para estas mujeres de alma sencilla y corazón bueno. ¿No nos volvería a repetir Jesús aquello que gritó en Galilea: «Las prostitutas entran antes que vosotros en el Reino de Dios»?

Un abrazo grande y agradecido a vosotras mujeres creyentes, por vuestro testimonio, y a vosotras, hermanas Oblatas, que compartís con ellas vuestra fe. José Antonio.

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- Me sentía sucia, vacía y poca cosa, todo el mundo me usaba. Ahora, me siento con ganas de seguir viviendo porque Dios sabe mucho de mi sufrimiento.
- Dios esta dentro de mí. Dios está dentro de mí. Dios está dentro de mí. ¡Este Jesús me entiende…!
- He experimentado la presencia de Dios en un viaje a Europa, mi compañera murió en el camino. Dios estaba cerca, lo sentí a mi lado. En aquella mañana sentí que la mano de Dios me guió y su presencia fue muy fuerte…
- Ahora, cuando llego a casa después del trabajo, me lavo con agua muy caliente para arrancar de mi piel la suciedad y después le rezo a este Jesús porque él sí me entiende y sabe mucho de mi sufrimiento.
- Jesús quiero cambiar de vida, guíame porque tú solo conoces mi futuro…
- ¿Dónde estabas? Cada día que pasa siento más el amor de Dios y me siento acariciada por las personas que Dios pone en mi camino…

- Para mí, el simple hecho de sentir amor en el corazón es prueba de tener a Dios en el corazón…
- Me siento afortunada de haber conocido a este Jesús…
- Yo pido a Jesús todo el día que me aparte de este modo de vida. Siempre que me ocurre algo, yo le llamo y Él me ayuda. Él esta cerca de mí, es maravilloso…
- Él me lleva en sus manos, Él me carga, siento la presencia de Él…
- En la madrugada es cuando más hablo con Él. Él me escucha mejor porque en este horario la gente duerme. Él está aquí, no duerme. Él siempre está aquí. A puerta cerrada, me arrodillo y le pido que merezca su ayuda, que me perdone, que yo lucharé por Él.
- Mi vida en el pasado era un vacío, un vaso quebrado, le coloqué un corazón y se unieron los trozos…
- Un día yo estaba apoyada en la plaza y dije: Oh Dios mío, ¿será que yo sólo sirvo para esto? ¿Solo para la prostitución?... Entonces es el momento en que más sentí a Dios cargándome ¿entendiste? Transformándome. Fue en aquel momento. Tanto que yo no me olvido. ¿Entendiste?...
- Yo ahora dialogo con Jesús y le digo: aquí estoy, acompáñame. Tú viste lo que le sucedió a mi compañera (se refiere a una colega que fue asesinada en un hotel). Te ruego por ella y pido que nada malo suceda a mis compañeras, yo no hablo pero pido por ellas pues ellas son personas como yo.
- Ahora, cuando tengo tiempo, voy a su capilla hecha de troncos cortados por la mitad y de palmas. Se llama la iglesia de la naturaleza. Tienen una capilla para la adoración. Y me encuentro conmigo misma… y no digo "Señor dame esto o aquello" estoy sin hacer nada. Solo a veces canto mi canción favorita «anima Christi» especialmente porque es mi favorita. Yo le canto a Jesús en mis pensamientos.
- Solo en Jesús puedo confiar… a través de mis lágrimas y orando para sobrevivir.
- Estoy furiosa, confundida, triste, dolida, rechazada, nadie me quiere, no sé ni a quien culpar o sería mejor odiar a la gente y a mí, o al mundo. Fíjate, desde que era niña yo creí en ti y has permitido que esto me pasara. Ya estoy cansada de echar la culpa a Dios. Pero no me hagas daño. Te doy otra oportunidad para protegerme ahora. Bien, yo te perdono, pero por favor no me dejes de nuevo.
- En Jesús he encontrado el verdadero amor que he deseado conocer y experimentar.

Dios no se cansa de perdonarnos



«Hermanos y hermanas, buenos días. Después del primer encuentro del miércoles pasado, hoy puedo dirigirles de nuevo mi saludo a todos y estoy feliz de hacerlo hoy domingo. El día del Señor es hermoso porque los cristianos podemos hablarnos y saludarnos, y hoy lo hacemos en una Plaza que, gracias a los medios de comunicación, tiene dimensiones mundiales». Fueron las primeras palabras del Papa Francisco durante el primer Ángelus de su Pontificado. Una ovación de los más de 150 mil fieles y peregrinos que le escuchaban cuando salió al balcón que da a la Plaza de San Pedro desde el apartamento pontificio.

(La Stampa/InfoCatólica) Después de saludar personalmente a los fieles que lo esperaban a la salida de la misa en la parroquia de Santa Ana, el Papa Francisco llegó al balcón del Palacio Apostólico para recitar su primer Ángelus ante miles y miles de personas.
«Dios no se cansa nunca de perdonarnos: el problema es que nosotros nos cansamos de pedir perdón. Y por este motivo exhortó a no cansarnos nunca, Él es el padre amoroso que siempre perdona, que tiene misericordia por todos nosotros». Este es el mensaje principal de su reflexión, que también había expresado por la mañana durante la misa en la Parroquia de Santa Ana.
«Sentir la Misericordia lo cambia todo, es lo mejor que podemos sentir. Un poco de Misericordia hace al mundo menos frío y más justo. Es por ello que, indicó el Papa, necesitamos entender a este Padre misericordioso que tiene tanta paciencia con nuestros pecados que, como dice Isaías, si fueran rojos como la escarlata los volvería blancos como la nieve».
«Dirijo un saludo cordial a todos los peregrinos, gracias por su acogida y por sus oraciones. Recen por mí. Renuevo mi abrazo a los fieles de Roma y lo extiendo a todos ustedes, que vienen de todas partes de Italia y del mundo, así como a los que siguen por los medios de comunicación», indicó el Papa Francisco.
Al final del Ángelus, el Pontífice volvió a explicar que eligió el nombre de Francisco «porque refuerza el vínculo espiritual con esta tierra, en la que, como saben, se encuentran los orígenes de mi familia. Pero Jesús me ha llamado a formar parte de una nueva familia».
Al final del Ángelus también, las cuentas de Twitter de @Pontifex comenzaron nuevamente su actividad con el breve mensaje: Queridos amigos, os doy las gracias de corazón y os ruego que sigáis rezando por mí. Papa Francisco.

Texto completo de las palabras del Papa

«Hermanos y hermanas, buenos días. ¡Después de la primera reunión del miércoles pasado, hoy de nuevo puedo saludar a todos! ¡Y estoy feliz de hacerlo en domingo, en el día del Señor! Esto es hermoso e importante para nosotros cristianos, reunirnos el domingo, saludarnos, hablarnos como ahora aquí, en la plaza. Una plaza que, gracias a los medios de comunicación, tiene la dimensión del mundo. En este quinto domingo de Cuaresma, el Evangelio nos presenta el episodio de la mujer adúltera, a la que Jesús salvó de la condena a muerte. Nos conmueve la actitud de Jesús: no escuchamos palabras de desprecio, no escuchamos palabras de condena, sino sólo palabras de amor, de misericordia, que invitan a la conversión Tampoco yo te condeno ¡Vete y ya no vuelvas a pecar! ¡Oh, hermanos y hermanas, el rostro de Dios es el de un padre misericordioso, que siempre tiene paciencia! ¿Habéis pensado en la paciencia de Dios, la paciencia que tiene con cada uno de nosotros? ¡Eh, esa es su misericordia! Siempre tiene paciencia: tiene paciencia con nosotros, nos comprende, nos espera, no se cansa de perdonarnos si sabemos volver a Él con el corazón contrito. Grande es la misericordia del Señor.
En estos días, he podido leer un libro de un cardenal -el Cardenal Kasper, un teólogo muy competente, ¿eh?, un buen teólogo– sobre la misericordia. Y me ha hecho mucho bien, ese libro, pero no penséis que hago publicidad que a los libros de mis cardenales, ¿eh? No es así, pero me ha hecho tanto bien, tanto bien... El cardenal Kasper decía que sentir misericordia, esta palabra cambia todo. Es lo mejor que podemos oír: cambia el mundo. Un poco de misericordia hace el mundo menos frío y más justo. Necesitamos entender bien esta misericordia de Dios, este Padre misericordioso, que tiene tanta paciencia... Recordemos el profeta Isaías, que afirma que aunque nuestros pecados fuesen color rojo escarlata, el amor de Dios los convertirá en blancos como la nieve.
¡Es hermoso, lo de la misericordia! Recuerdo, cuando apenas era obispo, en 1992, llegó a Buenos Aires la Virgen de Fátima y se hizo una gran misa para los enfermos. Fui a confesar, a aquella misa. Y casi al final de la misa me levanté porque tenía que administrar una confirmación. Vino hacia mí una mujer anciana, humilde, muy humilde, de más de ochenta años. La miré y le dije: Abuela – porque allí llamamos así a los ancianos- abuela, ¿se quiere confesar? Sí, me dijo. Pero si usted no ha pecado... Y ella me dijo: Todos tenemos pecados... Pero el Señor ¿no la perdona? El Señor perdona todo me dijo, segura. Pero, ¿cómo lo sabe usted, señora? Si el Señor no perdonase todo, el mundo no existiría.
Me entraron ganas de preguntarle: Dígame, señora, ¿usted ha estudiado en la Universidad Gregoriana?, porque esa es la sabiduría que da el Espíritu Santo: sabiduría interior de la misericordia de Dios. No olvidemos esta palabra: ¡Dios nunca se cansa de perdonarnos, nunca! El Papa, poniéndose en el lugar del sacerdote, ha improvisado un diálogo: Entonces, padre, ¿cuál es el problema? Bueno, el problema es que ¡nosotros nos cansamos de pedir perdón! Pero Él nunca se cansa de perdonar; somos nosotros los que, a veces, nos cansamos de pedir perdón. Y no tenemos que cansarnos nunca, nunca. Él es el Padre amoroso que perdona siempre y cuyo corazón está lleno de misericordia para todos nosotros. Tenemos que aprender a ser más misericordiosos con todos. Invoquemos la intercesión de la Virgen María, que ha tenido en sus brazos a la Misericordia de Dios hecho hombre.
Al final del Ángelus, el Papa ha saludado a las decenas de miles de fieles que llenaban la Plaza de San Pedro:
Gracias por vuestra acogida y vuestra oración –ha dicho–- Os pido que recéis por mí. Renuevo mi abrazo a los fieles de Roma y lo extiendo a todos vosotros, que habéis venido de varias partes de Italia y del mundo, así como a aquellos que se unen a nosotros a través de los medios de comunicación. He elegido el nombre del santo patrono de Italia, San Francisco de Asís y esto refuerza mis lazos espirituales con esta tierra, de la que, como sabéis, es originaria mi familia. Pero Jesús nos ha llamado a ser parte de una nueva familia: su iglesia; esta familia de Dios, para caminar juntos por los caminos del Evangelio. ¡Que el Señor os bendiga y la Virgen os proteja! Y no os olvidéis de ésto: El Señor nunca se cansa de perdonar. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón».

viernes, 15 de marzo de 2013

Gestos de esperanza





Autor invitado: Juan Rubio Fernández. Sacerdote y director del semanario Vida Nueva.

Son días de gestos. Son tiempos de gestos. Cuando las palabras sobran, en un mundo simbólico, el gesto es importante. Y el gesto de Ratzinger fue inmenso. Ahora, su sucesor llega con nuevos y reveladores gestos. Atentos a ellos porque son la punta de un iceberg. Otra cosa es que lo dejen desarrollar lo que ellos significan. A mi juicio son varias las claves que denotan

1. La puesta en escena fue impresionante para una institución tan secular. Sencillo, amable, cargado de sentido común. Un pastor entre lobos, decían algunas. Cara de buena persona decían otros. Atuendo sencillo, saludo cordial y mucha empatía. Tenía esa “risa argentina” tan peculiar, pero con sangre italiana. Va bene, comentaban los romanos. Puesta en escena de un pastor. Soy el obispo de Roma. Lo dijo bien claro. Alejamiento de una política de imperio, alejamiento de un escenario excesivamente político. Un paso gigante. Y habrá mas. Ha eliminado en unas horas muchos viejos muebles del escenario, algunos llevaban siglos. Le seguirán dejando que limpie mas y los mande a los museos?

2. Un mensaje claro a la Curia. No ha podido la omnipotente curia de Sodano imponer al candidato. La Conferencia Episcopal Italiana mando un texto de saludo al nuevo papa. El texto decía Angelo Sodano. Creían que era él, tan solo porque alguien, unos minutos antes de saberse el nombre, desactivo su cuenta de Twitter. Sorpresa en la Curia. Los cardenales europeos con excepciones, querían más de lo mismo. Los otros se atrevieron con la opción Bergoglio. La Curia queda derrotada. Le han llegado nuevos tiempos. El vencedor es Ratzinger que con su gesto quiso renovar la curia y con este nombramiento lo ha logrado. Pero también Martini. El conclave ha homenajeado al cardenal Martini, al que muchos quisieron como papa pero que el renuncio en el conclave que eligió a Benedicto XVI. Ya entonces Martini, fallecido en agosto del pasado año, le dio los votos a Bergoglio y este a Ratzinger en la cuarta votación. Ahora los cardenales le han devuelto el agradecimiento por aquel gesto porque entonces no podía ser otro que Ratzinger. Tomo un nombre de reformador, Benito. Este ha tomado otro de reformador. Francisco. Dos reformadores desde banas distintas. Uno desde lo ideológico, otro desde lo vital. Conjugando ambos podría avanzarse para la credibilidad de la Iglesia.

3. Un mensaje geoestratégico. La vieja Europa no puede decidir ya tanto. La mayoría de los cristianos están en el continente americano. No se puede hacer todo a la europea, pensar, celebrar y hablar con criterios europeos. Hacen falta aires nuevos desde el otro lado del continente, pero no de golpe. La Iglesia debe hacer los cambios tranquilos. Por eso un papa de América, pero de un lugar muy europeo de América, Argentina, el escenario en el que se representa Europa. La Iglesia se abre allá y ha de seguir vibrando con aquellas iglesias, pese a que hay escapes, fugas, pero también hay mucha pasión.

4. Es bueno saber que el nuevo papa viaja en autobús, toma el tren, no vive en un palacio episcopal, atiende aun sacerdote mayor, suele compartir mucho tiempo en las barriadas marginales. Es bueno saberlo. Habrá cambios en este sentido. Habrá muchas sorpresas. Juan XXIII ya lo hizo. El momento de la restauración de Juan Pablo II y Ratzinger ya ha acabado. Empieza el momento de la renovación, de lo esencias, de lo que vale la pena.

5. Pero hay algo que no ha dejado indiferente. Y es que es un hombre dispuesto a abordar los grandes temas pendientes. No lo va a lograr, pero estoy seguro que va a abrir un camino nuevo, va a facilitar una nueva forma de ver las cosas. El confía mucho en los jóvenes. Lo ha demostrado y siempre estará atento a abrir camino a ellos. Y eso es ya una revolución. Deja hacer, no obstruir, no taponar. Vivir el evangelio desde otras categorías que no solo sean las intelectuales. Ratzinger no ha muerto y ambos podrán ayudarse. Dos maneras de ser en un solo cuerpo….

Daremos los cien días, daremos el voto de confianza, pero ya desde el principio el gesto de elegante sencillez ha cautivado al mundo, como hizo Juan XXIII, como la Iglesia necesita.

martes, 19 de febrero de 2013

CORRUPCION


Juan Manuel de Prada

Corrupción

Los casos de corrupción política que nos han sacudido últimamente han generado un comprensible clima de indignación y hartazgo. Resulta, en verdad, lacerante que, mientras se reclaman sacrificios y privaciones ímprobas al común de las gentes, nuestros políticos se dediquen a llevárselo crudo tan ricamente. Sin embargo, cuando se analizan las causas de la corrupción se hace omisión de una realidad humana y teológica de evidencia incontestable, sobre la que se sustentaba la moral clásica, que es la existencia del pecado original. Hoy esta realidad humana y teológica de evidencia incontestable se niega desde dos posturas en apariencia antitéticas, pero íntimamente coincidentes: por un lado, se afirma que el hombre es bueno por naturaleza y que le basta dejarse conducir por su naturaleza para comportarse con rectitud; por otro, se sostiene que la naturaleza humana está irremisiblemente corrompida y que al hombre no le queda otro remedio sino sobrevivir como una alimaña en medio de alimañas. Ambas visiones antropológicas -una de un optimismo quimérico, la otra de un pesimismo aciago- coinciden sin embargo en exaltar la autonomía humana.
Durante siglos se reconoció que el hombre, aunque llamado al bien, estaba dañado por el mal; y para que la vocación humana hacia el bien triunfase se apelaba a la ayuda divina y se establecieron normas morales que la facilitaban. Así, por ejemplo, la moral clásica exhortaba a la pobreza y al repudio de los bienes materiales, en la convicción de que un pobre tenía más probabilidades de salvarse que un rico, según leemos en el Evangelio. Pero hubo un momento en la historia en que tal moral se subvirtió; y con la subversión de esa moral se originó una nueva concepción antropológica y ontológica. Tal subversión no hubiese sido posible sin el oscurecimiento del concepto de 'pecado original'; y, una vez oscurecido tal concepto, las normas morales que lo apuntalaban se tornaron ininteligibles o superfluas. Si el hombre no estaba dañado por el mal, dejaba de entenderse la exhortación a la pobreza; pues, dedicándose a la obtención de riquezas, el hombre se 'realizaría' más plenamente.
Por supuesto, hombres avariciosos que han hecho del enriquecimiento material el propósito único de su existencia ha habido siempre. Pero esta subversión moral de la que hablo -cuyo origen debe buscarse en el calvinismo- postulaba que la prosperidad material era un signo de salvación, y un medio de justificación de la propia existencia. Pronto, esta nueva moral del dinero se haría doctrina política y económica, de tal modo que los hombres llegaron a confundir sus ansiedades espirituales con el deseo de saciar sus apetitos materiales. Nace así una nueva concepción del hombre, el Homo oeconomicus, el ser humano considerado como sujeto de producción y consumo, entregado a la búsqueda de bienes en esta vida. El capitalismo, en contra de lo que piensan los ilusos, no es tan solo una doctrina económica, sino una visión antropológica y ontológica profunda; o, si se prefiere, un sucedáneo religioso en el que el dinero ocupa el lugar de Dios. Y, como ocurre con todos los sucedáneos religiosos, el capitalismo instauró una ética propia, un conjunto de normas morales que facilitasen el acceso a su sucedáneo divino; en este caso, una ética materialista en la que el universo entero -derrumbado ya el valor de la Creación- se convirtiese en la materia prima para la acumulación de riquezas.
Naturalmente, esta ética materialista se disfrazó con máscaras diversas que resultasen menos descarnadamente impías: así, en el seno del capitalismo se desarrollaron una 'ética del trabajo', una 'ética de la función pública', etcétera; pero eran éticas instrumentales, solo vigentes mientras facilitasen el acceso a la riqueza, símbolo único de salvación. Y así llegamos a la tragedia a la que se enfrenta el político de nuestra época: mientras su cargo le garantice el acceso a la riqueza, se abstendrá de conductas corruptas; pero cuando tal cargo se lo dificulte, recurrirá a la corrupción, pues nunca una ética instrumental puede impedir la salvación del hombre, que ahora se cifra en el dinero. En el fondo, lo que nuestra época demanda al político es un imposible ontológico: por un lado, se pretende que garantice la legalidad de todas las conductas que aseguran la acumulación de riquezas (desde la usura a la ingeniería financiera); por otro lado, se pretende que no participe de los beneficios de tales conductas. Y el político, incapaz de soportar esta nueva condena de Tántalo, se corrompe, inevitablemente.

lunes, 11 de febrero de 2013

Benedicto XVI renuncia a seguir siendo el Obispo de Roma

No se encuentra con suficientes fuerzas


Benedicto XVI ha anunciado que renuncia a su ministerio como Papa. Lo ha hecho personalmente, en latín, durante el consistorio para la canonización de los mártires de Otranto. El Santo Padre ha asegurado que no se encuentra con fuerzas y que su vigor «tanto del cuerpo como del espíritu (…) en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado». El 28 de febrero la sede de Roma quedará vacante y se convocará el cónclave para elegir al nuevo Pontífice.
11/02/13 12:05 PM

(InfoCatólica) Benedicto XVI dejará el Pontificado el próximo 28 de febrero a las 20.00 horas «por falta de fuerzas»,
Palabras del Papa
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia. Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando. Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado. Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.

Vaticano, 10 de febrero 2013

BENEDICTUS PP. XVI


El último Pontífice en renunciar fue Gregorio XII, el veneciano Angelo Correr, que dimitió en 1515, dos años antes de morir, según Catholic.net. Los otros casos de renuncia al pontificado han sido los de Benedicto IX, elegido en el 1032 y Celestino V, que renunció en 1294 al declararse carente de experiencia en el manejo de los asuntos de la Iglesia.

El Santo Padre habló de esta posibilidad

A finales de septiembre de 2011 el diario milanés “Libero” publicó un artículo de Antonio Socci que ponía en circulación los rumores de una futura dimisión del Papa sin ofrecer ninguna fuente, ni dato más concreto.
Por este motivo, el padre Lombardi, con una sonrisa, respondió ndido a los periodistas: «Si lo dice Socci, hay que preguntarle de dónde ha tomado esta información. Lo que sabemos todos es lo que el mismo Papa ha escrito en el libro entrevista 'Luz del mundo'. No tengo otras informaciones».
En la entrevista “Luz del mundo”, publicada en el año 2010, en respuesta al periodista Peter Seewald, Benedicto XVI declaraba: “Si el Papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio, tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar”.
Pero en el mismo libro, el Papa añade hablando de las dificultades de la Iglesia, en particular tras el descubrimiento de los casos de pedofilia: “Si el peligro es grande, no se debe huir de él. Por eso, ciertamente no es el momento de renunciar. Justamente en un momento como éste hay que permanecer firme y arrostrar la situación difícil. Ése es mi concepción. Se puede renunciar en un momento sereno, o cuando ya no se puede más. Pero no se debe huir en el peligro y decir: que lo haga otro”.

Renuncia del Papa y sede vacante en el Código de Derecho Canónico

Se conoce como periodo de sede vacante el periodo que hay entre el momento en que se produce la vacante en la sede romana y la elección del siguiente sucesor de San Pedro. Este periodo ha sido regulado con detalle por la legislación canónica, teniendo en cuenta que se trata de un periodo delicado para la vida de la Iglesia.
La vacante de la sede romana se puede producir por fallecimiento del Romano Pontífice y por renuncia. Cuando el Papa fallece se produce en ese momento la vacante; y en cuanto a la renuncia, el canon 332 § 2 da los requisitos para su validez:
Canon 332: Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no que sea aceptada por nadie.
Por lo tanto, la renuncia sería efectiva desde el momento en que se manifiesta formalmente. Obsérvese que no se requiere que se haga por escrito. Sí que se haga de modo formal, pero hay otros modos de expresar formalmente la renuncia.
Desde el momento de producirse la vacante se aplica el principio de nihil innovetur, o que no se innove nada, según declara el canon 335:
Canon 335: Al quedar vacante o totalmente impedida la sede romana, nada se ha de innovar en el régimen de la Iglesia universal: han de observarse, sin embargo, las leyes especiales dadas para esos casos.
El concepto de sede impedida lo define el canon 412 para una sede diocesana. Nada obsta para que también se aplique a la Sede Romana.
Canon 412: Se considera impedida la sede episcopal cuando por cautiverio, relegación, destierro o incapacidad, el Obispo diocesano se encuentra totalmente imposibilitado para ejercer su función pastoral en la diócesis, de suerte que ni aun por carta pueda comunicarse con sus diocesanos.

viernes, 8 de febrero de 2013

CUANDO ME AME DE VERDAD




                                  

" COMO TRATAS A UN ANIMAL MUESTRA TU FORMA DE SER " (Charle Chaplin)

El siguiente texto fue escrito por el inolvidable Charles Chaplin.

Cuando me amé de verdad

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme.. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama…madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.
Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.
Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es…saber vivir!
 
No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.

Charles Chaplin

jueves, 7 de febrero de 2013

CUERO O MARMOL




Consentido y muy arrogante, el joven hijo de un acaudalado empresario se mostraba sumamente preocupado. Su padre lo invita a conversar en privado, para ayudarlo a resolver sus problemas.

En esa conversación, franca y honesta, indagó y supo así que había aspectos de la vida de su hijo que no marchaban bien: se sentía insatisfecho con sus relaciones amorosas, con tener todo el dinero del mundo y no ser feliz, y con no encontrarle sentido a la vida.

- Padre, no sé qué hacer. Le doy vueltas a los problemas y no puedo resolverlos. Sé que tengo la dureza y el temple que heredé de ti, pero aún así, no consigo fortalecerme.

Y el padre le dijo:

- Querido hijo: la dureza no lo es todo. Imagina una gran placa de mármol, majestuosa, brillante… pero si la golpeas con una maza, se rompe en mil pedazos. Lo que importa en la vida, es ser fuerte. En cambio, el cuero es blando, y por más que lo golpees con fuerza, no se romperá.  Entonces, prueba ser como el cuero: flexible y elástico ante los problemas, y verás cómo, de a poco, todo se solucionará.

El hijo, emocionado, le agradeció con un fuerte abrazo. El padre le dijo, susurrándole al oído:

- Y recuerda: confía en el proceso de la vida.