viernes, 13 de julio de 2012

UN ADELANTO DEL CIELO





Ocurrió durante un mes de voluntariado en las vacaciones de verano.  Cuando llegamos a Nairobi (Kenya), nos preguntábamos cómo nosotros, inexpertos universitarios, podríamos ayudar en aquella África sucia, polvorienta y calurosa.  Quizá arreglando tejados, pero no teníamos experiencia en construcción.  Quizá pintando un colegio, pero no sabíamos de pintura.
Lo que sí teníamos claro era nuestra intención de darnos totalmente a los demás. Sin embargo, recibiríamos mucho más de lo que logramos dar: tuvimos la suerte de entrar en contacto con el Tercer Mundo, a través de un alojamiento para niños moribundos de las Hermanas de la Caridad en Nairobi.
Todos entramos en aquella casucha, un tugurio sin muebles, con poca luz. Contrastaban las hamacas llenas de niños enfermos y lloriqueando con los limpísimos trajes talares blancos y azules de las Hermanas de la Caridad, que rebosaban alegría.
Yo me quedé bloqueado, en mitad de la habitación.  Nunca había visto nada así. Mis compañeros universitarios se esparcieron por las estancias, siguiendo a distintas monjas, que requerían su asistencia.  Una hermana me preguntó en inglés:

- ¿Has venido a mirar o quieres ayudar?

Sorprendido por tan directa pregunta y en estado de sopor, balbuceé:

- A ayudar…

- ¿Ves a ese niño de allí, el del fondo que llora?

Lloraba desconsoladamente, pero sin fuerza.

- Sí, ése (le dije señalándolo).

- Bien: tómalo con cuidado y tráelo. Lo bautizamos ayer.

Lo noté con una fiebre altísima.  El niño tendría un par de años.

- Ahora tómalo y dale todo el amor que puedas…

- No entiendo… -me excusé.

- Que le des todo el cariño de que seas capaz, a tu manera.

Y me dejó con el niño. Le canté, lo besé, lo arrullé… dejó de llorar, me sonrió, se durmió.  Al cabo de un rato, busqué llorando a la hermana:

- Hermana: no respira.

La monja certificó su muerte:

- Ha muerto en tus brazos.  Y tú le has adelantado quince minutos con tu cariño el amor que Dios le va a dar por toda la eternidad.

Entonces entendí tantas cosas: el cielo, el amor de mis padres, el amor de Jesús, los detalles de afecto de mis amigos. Mi viaje a Kenya supuso un antes y un después en mi vida. Ahora sé que todos tenemos “Kenyas” a nuestro alrededor para dar amor cada día.

jueves, 5 de julio de 2012

UN LIBRO ESTUPENDO

Jesucristo 2.0

¿Existe alguna posibilidad de ser cristiano en el mundo 2.0? Francesc Torralba cree que sí y presenta en este libro sus razones. (PPC Editorial, 2012)
Jesucristo 2.0
Autor: Torralba Roselló, Francesc
Editorial: España-PPC
Precio (con IVA): 20.00 €
Páginas: 304
Este es un libro muy personal. No es un tratado de teología ni una confesión filosófica. No tiene esas pretensiones. Tampoco es un análisis antropológico de las religiones ni un ensayo sobre la situación del cristianismo en nuestra cultura. Es una presentación muy particular, casi íntima, una especie de declaración, de divagación libre, en el sentido más noble del término. En ella se expresa lo que al autor cree, la fe que tiñe su ser, las fuentes que nutren su vida espiritual, las razones por las que cree. Un libro que exterioriza vivencias interiores, que evoca una experiencia real que se ha ido tejiendo y configurando a lo largo de una vida. Es esta experiencia frágil, discontinua, unas veces tenebrosa y otras luminosa, la que está en el corazón de la fe que se expone aquí. 
«Siento el deseo –dice su autor– de comunicarla, no para convencer a nadie, menos aún para convertir infieles, como se decía antes. Solo me mueve el deseo de presentar los contenidos de mi esperanza, de aclarar ideas […]. Escribir es una manera de aclararse uno mismo».
«Lo que me propongo –sigue afirmando Torralba– es hacer explícito el contenido de mi fe, intentar sumergirme en las fuentes espirituales que alimentan mi ser y que me hacen ser como soy. Es, en este sentido, un ejercicio de autoanálisis, aunque a la vez una presentación razonada de la manera en que vivo mi opción personal por Cristo».

jueves, 28 de junio de 2012

DEJAR SECAR LA IRA




Mariana se puso toda feliz por haber ganado de regalo un juego de té de color azul.  Al día siguiente, Julia, su amiguita, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana.  Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían.  Ella no quería prestar su flamante regalo pero ante la insistencia de la amiga decidió, hacer hincapié en el cuidado de aquel juguete tan especial.
 
Al volver del paseo, Mariana se quedó pasmada al ver su juego de té tirado al suelo. Faltaban algunas tazas y la bandeja estaba rota.  Llorando y muy molesta Mariana se desahogó con su mamá:
 
-           ¿ves mamá lo que hizo Julia conmigo? Le presté mi juguete y ella lo descuidó todo y lo dejó tirado en el suelo".
 
Totalmente descontrolada Mariana quería ir a la casa de Julia a pedir explicaciones, pero su madre cariñosamente le dijo:
 
-           Hijita, ¿te acuerdas de aquel día cuando saliste con tu vestido nuevo todo blanco y un coche que pasaba te salpicó de lodo tu ropa? Al llegar a casa querías lavar inmediatamente el vestido pero tu abuelita no te dejó.  ¿Recuerdas lo que dijo tu abuela?
 
-           Ella dijo que había que dejar que el barro se secara, porque después sería más fácil quitar la mancha.
 
-           Así es hijita, con la ira es lo mismo, deja la ira secarse primero, después es mucho más fácil resolver todo.
 
Mariana no entendía todo muy bien, pero decidió seguir el consejo de su madre y fue a ver el televisor.  Un rato después sonó el timbre de la puerta...Era Julia, con una caja en las manos y sin más preámbulo ella dijo:
 
-           Mariana, ¿recuerdas al niño malcriado de la otra calle, el que a menudo nos molesta?  Él vino para jugar conmigo y no lo dejé porque creí que no cuidaría tu juego de té pero él se enojó y destruyó el regalo que me habías prestado.  Cuando le conté a mi madre ella preocupada me llevó a comprar otro igualito, para ti. ¡Espero que no estés enojada conmigo. No fue mi culpa.
 
-           ¡No hay problema!, dijo Mariana, ¡mi ira ya secó!
 
Y dando un fuerte abrazo a su amiga, la tomó de la mano y la llevó a su cuarto para contarle la historia del vestido nuevo ensuciado de lodo.
 
 
Nunca reacciones mientras sientas ira. La ira nos ciega e impide que veamos las cosas como ellas realmente son. Así evitarás cometer injusticias y ganarás el respeto de los demás por tu posición ponderada y correcta delante de una situación difícil.  Acuérdate siempre: ¡ Deja la ira secar !

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Mariana se puso toda feliz por haber ganado de regalo un juego de té de color azul.  Al día siguiente, Julia, su amiguita, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana.  Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían.  Ella no quería prestar su flamante regalo pero ante la insistencia de la amiga decidió, hacer hincapié en el cuidado de aquel juguete tan especial.
 
Al volver del paseo, Mariana se quedó pasmada al ver su juego de té tirado al suelo. Faltaban algunas tazas y la bandeja estaba rota.  Llorando y muy molesta Mariana se desahogó con su mamá:
 
-           ¿ves mamá lo que hizo Julia conmigo? Le presté mi juguete y ella lo descuidó todo y lo dejó tirado en el suelo".
 
Totalmente descontrolada Mariana quería ir a la casa de Julia a pedir explicaciones, pero su madre cariñosamente le dijo:
 
-           Hijita, ¿te acuerdas de aquel día cuando saliste con tu vestido nuevo todo blanco y un coche que pasaba te salpicó de lodo tu ropa? Al llegar a casa querías lavar inmediatamente el vestido pero tu abuelita no te dejó.  ¿Recuerdas lo que dijo tu abuela?
 
-           Ella dijo que había que dejar que el barro se secara, porque después sería más fácil quitar la mancha.
 
-           Así es hijita, con la ira es lo mismo, deja la ira secarse primero, después es mucho más fácil resolver todo.
 
Mariana no entendía todo muy bien, pero decidió seguir el consejo de su madre y fue a ver el televisor.  Un rato después sonó el timbre de la puerta...Era Julia, con una caja en las manos y sin más preámbulo ella dijo:
 
-           Mariana, ¿recuerdas al niño malcriado de la otra calle, el que a menudo nos molesta?  Él vino para jugar conmigo y no lo dejé porque creí que no cuidaría tu juego de té pero él se enojó y destruyó el regalo que me habías prestado.  Cuando le conté a mi madre ella preocupada me llevó a comprar otro igualito, para ti. ¡Espero que no estés enojada conmigo. No fue mi culpa.
 
-           ¡No hay problema!, dijo Mariana, ¡mi ira ya secó!
 
Y dando un fuerte abrazo a su amiga, la tomó de la mano y la llevó a su cuarto para contarle la historia del vestido nuevo ensuciado de lodo.
 
 
Nunca reacciones mientras sientas ira. La ira nos ciega e impide que veamos las cosas como ellas realmente son. Así evitarás cometer injusticias y ganarás el respeto de los demás por tu posición ponderada y correcta delante de una situación difícil.  Acuérdate siempre: ¡ Deja la ira secar !

martes, 26 de junio de 2012

VIVIR EN EL ESPIRITU





Decimos que hay personas «espirituales». En realidad, ESPIRITUALES SOMOS TODOS. Hay dentro de nosotros una presencia, una fuerza, un aliento que es Dios mismo latiendo. Y si le dejamos, entonces habla. Pero no se impone. Es ilusión en horas bajas, fortaleza cuando andamos doblados por la vida. Es compasión ante la miseria. Es imaginación para pintar mundos nuevos. Es una canción profunda. Es un grito de justicia. Es la palabra de amor que nos levanta cuando andamos doblados.

lunes, 25 de junio de 2012

DISCURSO DE DESPEDIDA DEL PRESIDENTE DE LA COCA COLA ( MUY CORTO Y EXCELENTE)



El discurso más corto...por Bryan Dyson. Lo dijo al dejar el cargo de Presidente de Coca Cola.

"Imagina la vida como un juego en el que estás haciendo malabarismo con cinco pelotas en el aire.
Estas son:

- tu Trabajo,
- tu Familia,
- tu Salud,
- tus Amigos y
- tu Vida Espiritual,

y tú las mantienes todas en el aire.

Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo.

Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente.

Y, sobre todo...crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno. Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele.

Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, ¡por eso, ámala.! Vive intensamente y recuerda:

Antes de hablar... ¡Escucha !
Antes de escribir... ¡ Piensa!
Antes de criticar... ¡ Examínate !
Antes de herir... ¡ Siente !
Antes de orar... ¡ Perdona !
Antes de gastar... ¡ Gana !
Antes de rendirte... ¡ Intenta !
ANTES DE MORIR... ¡¡ VIVE !!"

jueves, 21 de junio de 2012

BUSCADORES QUE HUYEN





Cuento: Los pocitos y el pozo


Hay muchas clases de promiscuidad y una de ellas es la espiritual. Era un discípulo que siempre estaba experimen­tando con unas y otras vías de liberación, con unas y otras técnicas de evolución espiritual. Así llevaba años: tantean­do y tanteando. El maestro ya le había dicho:
- Necesitarías cien vidas para probar todas las vías, mé­todos y técnicas. Selecciona un poco más y profundiza.
Pero cedía a su tendencia promiscua de cambiar de sis­tema espiritual, de doctrina y de método. Quizá nadie co­nocía tantos métodos como él, pero su mente apenas se ha­bía modificado. Un día, él mismo se dio cuenta de que no había evolucionado prácticamente nada. Se lamentó ante el maestro:
- Estoy apenado. ¡Qué poco he avanzado!
Entonces el maestro sintió que por primera vez podría remover sus fosilizados parámetros mentales y le dijo:
- Amigo mío, has sido un necio. Ahora te lo puedo de­cir, porque parece ser que empiezas a entender por qué no comprendías. ¿Sabes cómo has procedido? Como la perso­na que quiere encontrar agua y comienza a hacer pocitos y más pocitos, pero de tan escasa profundidad que no puede encontrar agua. En cambio, si ese esfuerzo lo hubiera inver­tido en hacer un solo pozo, habría hallado mucha agua. A ver ahora si rectificas y haces un pozo que merezca la pena.