jueves, 4 de septiembre de 2008

PREPARAR LA RECONCIALIACION


PREPARAR LA RECONCILIACIÓN

¡¡DEJATE AMAR
POR EL CREADOR !!

1.- Pide a Dios que te ayude a sentirte pecador:
El arrepentimiento es una visita de Dios, una señal de su amor. Por eso, antes de acercarnos, es importante que oremos con un corazón arrepentido.
2.- Examina tu conciencia
A menudo, el pecado se esconde en lo más recóndito de nuestro corazón, y muchas veces, ni nosotros mismos somos capaces de verlo, o no lo llamamos pecado, sino costumbre, o cosa hecha por todos. Examina con atención tu conciencia, para ello te pueden servir los mandamientos, o las bienaventuranzas.
Las preguntas que tienes a continuación también te pueden ayudar.
Amaras al señor tu Dios con todo tu corazón
• ¿Es firme mi fe en Dios? ¿Qué me impide que Dios sea lo más importante para mí? ¿Qué hago para robustecer mi fe?
• ¿Rezo asiduamente por la mañana y por la noche? ¿Participo en la Eucaristía sobre todo los domingos? ¿Ofrezco a Dios mis trabajos y mis preocupaciones? ¿Me preocupo por estudiar y profundizar en la Palabra de Dios?
• ¿Hay otros dioses que habitan mi corazón? ¿Qué ídolos me construyo?
Amaos mutuamente, como yo os he amado
• ¿Tengo un auténtico amor al prójimo? ¿Abuso de mis hermanos usándolos para mis fines? ¿Me porto como no quisiera que se portaran conmigo?
• En el seno de mi familia ¿colaboro para que exista la paz, el amor, las buenas relaciones?.
• ¿Comparto lo mío con los demás? ¿Qué tiempo, cualidades, dinero pongo, de hecho, a disposición de los demás? ¿Cómo me intereso por las cosas de las personas que viven conmigo, en mi casa, trabajo, ciudad ... ? ¿Cumplo con mis obligaciones ciudadanas?.
• ¿Soy servicial, laborioso, cuidadoso, cumplidor en el trabajo que realizo?
• ¿Cumplo la palabra que doy? ¿Digo de los demás calumnias, mentiras, verdades a medias o por el contrario digo siempre lo justo?
• ¿Me siento separado de alguien por riñas, disputas, peleas? ¿He hecho daño a otro con burlas o de manera física? ¿Me siento dispuesto a la paz o engendro violencia y venganza?
• Si hay personas a tu cargo ¿Te has preocupado por darles siempre lo mejor de ti mismo? ¿Las has utilizado para tus propios fines?
• ¿He robado algo a alguien? ¿He restituido o reparado ese daño?
Sed perfectos como vuestro padre es perfecto
• ¿Me esfuerzo por avanzar en la vida espiritual? ¿Me esfuerzo en dominar mis vicios y mis malas inclinaciones? ¿He sido soberbio? ¿He impuesto mi voluntad a todo trance pasando por encima de los demás?
• ¿Qué uso hago de mi tiempo, de mis fuerzas de los dones que Dios me ha dado? ¿Vivo en la ociosidad o la pereza?.
• ¿He procurado poner siempre mi sexualidad al servicio de un auténtico amor o por el contrario he usado de ella solo por diversión?.
• ¿Trato siempre de actuar con la libertad de conciencia de los hijos de Dios, o me siento atado por algo o por alguien?
3.- Pide perdón
Después de haber examinado tu conciencia, quédate en silencio pidiendo a Dios y a su Iglesia perdón. Puedes hacerlo con tus propias palabras o con una oración:
Misericordia Señor, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa, lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado, contra Ti, contra Ti pequé, cometí la maldad que aborreces.
Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me llenas de sabiduría, rocíame con el hisopo, quedaré limpio, lávame, quedaré más blanco que la nieve.
Hazme oír el gozo y la alegría que se alegren los huesos quebrantados, aparta de mi pecado tu vista, borra en mí toda culpa.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, afiánzame con espíritu generoso, no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo Espíritu.
4.- Confesión de los pecados
Acércate con confianza. Puedes comenzar con un saludo normal, o diciendo "Ave María Purísima", como prefieras,
Después manifiesta con sencillez las raíces de tus pecados y tu estado de separación de Dios. El sacerdote te puede dar algunas palabras de aliento. Después se señala una obra de penitencia. Y lo invita a que se reconozca pecador. Puedes rezar una breve oración como esta: "Señor Jesús, ten piedad de mí, que soy un pecador".
Finalmente, el sacerdote, en nombre de Dios declara que has sido absuelto de tu culpa.
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Oh Dios nuestro y Dios de nuestros padres:que nuestra oración llegue a tí.Ya lo ves, Señor.No somos ni audaces ni endurecidos, ni te vamos a decir"somos inocentes, no tenemos pecados",sino que lo confesamos: ¡hemos pecado!Somos de verdad culpables:hemos sido rebeldes a tu voluntad,hemos abusado de tu confianza,hemos blasfemado, hemos incitado al mal,hemos calumniado al inocente,hemos sido orgullosos,hemos actuado con ira y violencia,hemos afirmado cosas falsas,hemos dado malos consejos y ejemplos,hemos despreciado cosas respetables,hemos desobedecido, hemos engañado,hemos despreciado tu palabra,hemos sido duros de corazón,hemos cometido injusticias,hemos oprimido al prójimo,nos hemos entregado a la corrupción,hemos cometido acciones vergonzosas,hemos seguido malos caminos,hemos rechazado a nuestro prójimoy, para nuestra desdicha, hemos abandonado tus mandamientos.Tú, tan justo en todo lo que nos sucede,has seguido actuando siempre con fidelidad y amor para con nosotros,y nosotros te hemos olvidado, y hemos pecado Dios y Padre nuestro, que tu perdón descienda sobre nosotros,porque tú eres un Dios de misericordiay ante ti nos presentamos hoy con corazón arrepentido y doliente.¡Perdón, Señor, hemos pecado contra ti!. ¡No he sabido corresponder a tu amor!

BIBLIA TEMATICA


Hay quienes en algunas ocasiones abren la Biblia al azar para saber qué quiere decirle el Señor. Y hay circunstancias en las que el cristiano, el catequista, el religioso o religiosa, el sacerdote... necesitan encontrar un texto concreto o saber lo que dice la Palabra de Dios sobre este tema o aquel. Para estos últimos -y también para los primeros- es esta "Biblia Temática", que ofrece los textos completos y debidamente ordenados. No es diccionario bíblico al uso, porque casi lo único que ofrece es pura Palabra de Dios, sin largos comentarios humanos. Ni son unas concordancias bíblicas, que sólo ofrecen brevísimas frases de cada vocablo. "Biblia Temática" contiene toda la riqueza de la Biblia, ordenando los textos sagrados por orden alfabético de temas, agrupados bajo subtítulos que diversifican los distintos aspectos del tema. Es la aportación del autor: el ordenamiento de temas, los subtítulos y algunas aclaraciones muy escasas y muy breves. Se puede afirmar que tenemos en las manos un libro que es pura Palabra de Dios, la única Palabra que da vida.
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miércoles, 3 de septiembre de 2008

MARIA CORREDENTORA


LA MAGNA OBRA DE LA REDENCION SE INICIA
Y CONTINUA
CONJUNTAMENTE CON JESUS Y MARIA

DEDICAREMOS ESPACIO EN ESTE BLOG

A ESTE IMPOTANTE TEMA.

martes, 2 de septiembre de 2008

YO SOY LA RESURRECCION Y LA VIDA


-«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.

Juan 11- 25,26-

AMAR AL CREADOR Y A LA CREACION


AMAR AL CREADOR SUPONE AMAR A LAS CRIATURAS

Y A LA CREACION.

SON AMORES INSEPARABLES.

RACIONALIDAD DEL UNIVERSO


Constatamos que, el universo infinitamente grande de las estrellas, se rige por el poder de una Razón [Logos]. Pero nosotros aprendemos de ello igualmente, y aún más, de lo que es infinitamente pequeño, de la célula, de los elementos fundamentales de lo vivo. Es ahí donde descubrimos una racionalidad que nos sorprende, de tal manera que nos hace decir con san Buenaventura: «Quien no ve esto es que es ciego. Quien no lo oye es que es sordo. Y el que aquí no se pone a orar y alabar al Espíritu creador, es que es mudo»... A través de la racionalidad de la creación, nos mira Dios mismo. La física y la biología, todas las ciencias en general, nos ofrecen un relato de la creación nuevo e inaudito. Estas grandes y nuevas imágenes nos dan a conocer el rostro del Creador. Nos recuerdan, sí, que en el principio y en el fondo de todo ser allí está el Espíritu creador. El mundo no salió de las tinieblas ni del absurdo. Brotó de la inteligencia, de la libertad, de la belleza que es amor. Ver todo esto nos alienta y nos permite vivir y nos hace capaces de tomar confiadamente, sobre nuestros hombros, la aventura de la vida.

BENEDICTO XVI

lunes, 1 de septiembre de 2008

LA EUCARISTIA


La Eucaristía es la fuente y culminación de toda vida cristiana. Es signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da prenda de la vida eterna.

El
Concilio Vaticano II ha profundizado en el sentido de este sacramento y en la responsabilidad que se sigue de mantener la unidad para que el compartir el mismo pan implique la unidad de corazón y de vida en el seguimiento de Cristo.

Tomás de Aquino subraya que la gracia de la Eucaristía es la «unidad del Cuerpo Místico», la comunión con Cristo y entre nosotros, la unidad del pueblo cristiano (ST III q73 a3 co).

La comunión acrecienta la propia unión con Cristo.
La comunión separa del pecado.
Por la comunión se hace la Iglesia. –Comunidad de creyentes-.
La comunión entraña un compromiso en favor de los pobres, de los más necesitados de amor