jueves, 2 de febrero de 2012

AMISTAD



La amistad no sólo incluye cariño, sino también una buena cuota de compromiso en la ayuda mutua. El "querer" es más fecundo con el "hacer".

martes, 31 de enero de 2012

BENDECIR






"Bendecir significa desear y querer incondicionalmente el bien ilimitado"
“Al despertar, bendigan su jornada, porque está ya desbordando de una abundancia de bienes que sus bendiciones harán aparecer. Porque bendecir significa reconocer el bien infinito que forma parte integrante de la trama misma del universo. Ese bien lo único que espera es una señal suya para poder manifestarse.
“Al cruzar con la gente por la calle, en el autobús, en su lugar de trabajo, bendigan a todos. La paz de su bendición será la compañera de su camino, y el aura de su discreto perfume será una luz en su itinerario. Bendigan a los que los encuentren, derramen la bendicion sobre su salud, su trabajo, su alegría, su relación con Dios, con ellos mismos y con los demás. Bendíganlos en sus bienes y en sus recursos. Bendíganlos de todas las formas imaginables, porque esas bendiciones no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los espacios áridos de su propia vida.
“Mientras pasean, bendigan su aldea o su ciudad, bendigan a los que la gobiernan y a sus educadores, a sus enfermeras y a sus barrenderos, a sus sacerdotes y a sus prostitutas. En cuanto alguien les muestre la menor agresividad, cólera o falta de bondad, respondan con una bendición silenciosa.Bendíganlos totalmente, sinceramente, gozosamente, porque esas bendiciones son un escudo que los protege de la ignorancia de sus maldades, y cambia de rumbo la flecha que les han disparado.
“Bendecir significa desear y querer incondicionalmente, totalmente y sin reserva alguna el bien ilimitado – para los demás y para los acontecimientos de la vida -, haciéndolo aflorar de las fuentes más profundas y más íntimas de su ser. Esto significa venerar y considerar con total admiración lo que es siempre un don del Creador, sean cuales fueren las apariencias. Quien sea afectado por su bendición es un ser privilegiado, consagrado, entero. Bendecir significa invocar la protección divina sobre alguien o sobre algo, pensar en él con profundo reconocimiento, evocarle con gratitud. Significa además llamar a la felicidad para que venga sobre él, dado que nosotros no somos nunca la fuente de la bendición, sino simplemente los testigos gozosos de la abundancia de la vida.
“Bendecirlo todo, bendecir a todos, sin discriminación alguna, es la forma suprema del don, porque aquellos a los que bendicen nunca sabrán de dónde vino aquel rayo de sol que rasgó de pronto las nubes de su cielo, y ustedes raras veces serán testigos de esa luz que ha iluminado su vida.
“Cuando en su jornada surja algún suceso inesperado que los desconcierte y eche por tierra sus planes, exploten en bendiciones, porque entonces la vida está a punto de enseñarles una lección, aunque su copa pueda parecerles amarga. Porque ese acontecimiento que creen tan indeseable, de hecho lo han suscitado ustedes mismos para aprender la lección que se les escaparía si vacilaran a la hora de bendecirlo. Las pruebas son otras tantas bendiciones ocultas. Y legiones de ángeles siguen sus huellas.
“Bendecir significa reconocer una belleza omnipresente, oculta a los ojos materiales. Es activar la ley universal de la atracción que, desde el fondo del universo, traerá a su vida exactamente lo que necesitan en el momento presente para crecer, avanzar y llenar la copa de su gozo.
“Cuando pasen por delante de una cárcel, derramen la bendición sobre sus habitantes, sobre su inocencia y su libertad, sobre su bondad, sobre la pureza de su esencia íntima, sobre su perdón incondicional. Porque sólo se puede ser prisionero de la imagen que uno tiene de sí mismo, y un hombre libre puede andar sin cadenas por el patio de una prisión, lo mismo que los ciudadanos de un país libre pueden ser reclusos cuando el miedo se acurruca en su pensamiento.
“Cuando pasen por delante de un hospital, bendigan a sus pacientes, derramen la bendición sobre la plenitud de su salud, porque incluso en su sufrimiento y en su enfermedad, esa plenitud está aguardando simplemente a ser descubierta. Y cuando vean a alguien que sufre y llora o que da muestras de sentirse destrozado por la vida, bendíganlo en su vitalidad y en su gozo: porque los sentidos sólo presentan el revés del esplendor y de la perfección últimas que sólo el ojo interior puede percibir.
“Es imposible bendecir y juzgar al mismo tiempo. Mantengan en sí mismos, por tanto, ese deseo de bendecir como una incesante resonancia interior y como una perpetua plegaria silenciosa, porque de ese modo serán de esas personas que son artesanos de la paz, y un día descubrirán por todas partes el rostro mismo de Dios.
“Posdata Y por encima de todo, no se olviden de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que son ustedes mismos”.
Pierre Pradervand

viernes, 27 de enero de 2012

HILDEGARDA BURJAN

Un modelo de compromiso social
Hildegarda Burjan se convertirá, el próximo domingo, en la primera diputada elegida democráticamente Beata. Su lucha por la dignidad de la mujer en el Parlamento austríaco o en la sociedad civil, su obra como fundadora de las Hermanas de la Caridad Social y su testimonio como madre de familia cristiana son distintos aspectos de un mismo amor a Dios, que se encarna en la entrega a los demás


Un retrato de Hildegarda (Foto: © CS)
Hildegarda Burjan nació en 1883 en Görlitz (Alemania) en una familia judía secularizada. Joven inquieta, sus estudios despertaron en ella la pregunta acerca de Dios, pero su búsqueda, aunque apasionada, se limitaba al plano intelectual. En 1907, poco después de casarse con un joven también de origen judío, Hildegarda sufrió una grave enfermedad. Su curación, cuando ya los médicos la habían desahuciado, precipitó la conversión. Al poco tiempo, a punto estuvo de morir por complicaciones en el embarazo, pero se negó a abortar. Su salud quedó debilitada, al revés que su espíritu, forjado en la prueba. Y decidió entregarse a Dios en el servicio a los demás.
Eran tiempos marcados por la encíclica social Rerum novarum, de León XIII, e Hidelgarda se volcó en el trabajo con las trabajadoras a domicilio, sometidas a jornadas de 15 horas diarias con salarios de miseria. En 1912, fundó la Asociación de trabajadoras cristianas a domicilio. Agrupadas a modo de cooperativa, las mujeres conseguían mejores condiciones laborales, formación y protección en caso de embarazo o enfermedad. Pero, sobre todo, crecían en autoestima: «Con dinero y pequeñeces no se ayuda a una persona -explicó-. Se le debe volver a poner en pie y darle la convicción de ser alguien y poder hacer un servicio a los demás».
Tras la guerra, se dejó seducir por el Partido Socialcristiano, antecesor del actual Partido Popular de Austria. En el Parlamento promovió medidas de protección para madres y lactantes; impulsó la educación femenina y combatió la discriminación de la mujer. Gracias a sus planteamientos no ideologizados, supo forjar consensos. «El trabajo social significa superar las divisiones que surgen en la sociedad con amor cristiano y, con corazón compasivo, intentar tender puentes», decía.

Hildegarda Burjan, con su grupo parlamentario
del Parlamento austriaco (Foto: © CS)
En 1920, apenas dos años después, Hildegarda puso fin a su carrera política. La excusa fue su mala salud, pero el problema real era el antisemitismo, cada vez más extendido incluso dentro de su propio partido. Si calló sobre esto, fue para no dañar a amigos, especialmente a su mentor político, el sacerdote Ignaz Seipel, Canciller de la República entre 1922 y 1924, y 1926-1929. Pudo ahora centrarse en su gran proyecto: la fundación de una orden religiosa femenina volcada en el mundo de la exclusión social: Cáritas socialis. «¿Es posible ser a la vez Marta y María? Seguro que sí, y éste es el gran ideal que queremos lograr», afirmó. «No perder de vista la presencia de Dios a causa de ninguna actividad con los hombres: ése debe ser nuestro objetivo».
Las Hermanas de la Caridad Social se dedicaron a ayudar a prostitutas, mujeres sin techo... En 1924, pusieron en funcionamiento un albergue para madres solteras, obra pionera, muy criticada por quienes pensaron que así se promovía la inmoralidad.
Burjan murió en 1933, con apenas 50 años. Su proceso de beatificación se inició en 1963. En 2011, se aprobó un milagro atribuido a su intercesión: una mujer, estéril tras varias operaciones, tuvo tres hijos, después de encomendarse a ella.
El domingo se espera la presencia de una importante representación del Parlamento austríaco en la primera beatificación que va a acoger la catedral de San Esteban. «Se puede ser santo y político», ha destacado el cardenal Schönborn. Pero el arzobispo de Viena extrae de la futura Beata otra lección no menos importante: «No necesitamos teorías, sino testigos», dice el cardenal de una archidiócesis especialmente golpeada por la secularización, interna y externa.

ATEOS Y CREYENTES

¿Los ateos y los creyentes tenemos diferencias en el cerebro?

por Juanjo Romero

Cerebro de ateo y de creyente

Según Scientific American (o sea, uno de «los textos sagrados del ateo»), sí que las hay, aunque no han realizado el mapa neuronal completo.

Me ha hecho gracia. Me limito a transcribir. Recuerdan a Descartes postulando la glándula pineal «como el lugar del cuerpo donde se juntan cuerpo y alma». El racionalismo produce estas cosas.

Así que, como cuenta, Andrew Newberg, director de investigación en el Centro Myrna Brind de Medicina Integrativa de la Universidad y Hopital Thomas Jefferson de Filadelfia, podemos destacar las siguientes diferencias:

  • Las personas que rezan (en el texto dicen meditan, vaya Vd a saber qué entiende por eso) presentan más actividad y más tejido cerebral en los lóbulos frontales, regiones asociadas con la atención y la recompensa. No dicen cuanto, pero dicen que más que sus «congéneres» ateos.
  • Los «born again» tienen un hipocampo más pequeño, zona asociada a las emociones y la memoria. Más pequeño que los ateos en el artículo, no sé por qué comparan un «cristiano renacido» con un ateo.
  • Las personas que creen en Dios activan las mismas zonas que cuando lo hacen sobre realidades cercanas, es decir, que para un creyente Dios es real. Me ahorro el calificativo, ¡¡pedazo de descubrimiento!!
  • Alguno de los estudios también sugiere que en los creyentes hay mayor producción de dopamina. El experimento es curioso. Resulta que los creyentes son más propensos a detectar palabras o imágenes, aunque no fuesen figurasen en las pantallas, mientras que los ateos no las veían aunque sí figurasen. La situación se corregía si se les administraba dopamina sintética a los ateos.

En conclusión, que parece que hay diferencias pero no se sabe…, eso sí, Marx se equivocó de sustancia: «la religión es la dopamina del pueblo»

Y como siempre en estos casos: «¡reclamaciones al maestro armero!». A mi el estudio me parece una bobería, pero es lo que dice.

jueves, 26 de enero de 2012

¿DESPIERTO?



Creemos que estamos despiertos, pero ¿lo estamos? Quien da por sentado que "las cosas son así", ¿vive despierto o en su "sueño dogmático"?

miércoles, 25 de enero de 2012

OBRAS COMPLETAS DE BALTASAR GRACIAN

En tiempos de crisis e incertidumbre, resulta recomendable volver a clásicos como Baltasar Gracián. La editorial Cátedra presenta, en una extensa pero manejable edición de más de 1.600 páginas, sus Obras Completas, que se presentan, en particular, con un completo Glosario de léxico y usos gracianos. Se incluye la novela El Criticón, pero también ensayos y cartas con múltiples referencias valiosas incluso para comprender el momento político y económico actual. El sentido común y agudeza de este autor barroco hacen que merezca la pena el esfuerzo de una lectura no siempre fácil, pero que desde luego garantiza el enriquecimiento del lector.