viernes, 20 de enero de 2012

CAMINO CON CORAZON



Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo… Te diré cual es: ¿Tiene corazón éste camino? Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte. Si el camino tiene corazón es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte; el otro te debilita.

DON JUAN

viernes, 13 de enero de 2012

BUENOS LIBROS



Doña Mercedes Salisachs ha felicitado a sus amigos la celebración del Nacimiento del Señor con un precioso librito editado por la Clínica de la Universidad de Navarra, titulado Canto a la vida. Se abre con una cita de Juan Pablo II: «Amar es lo contrario de utilizar», y cuenta, en 70 páginas, la historia verídica de Laura, a la que, cuando iba a dar a luz a su hijo, le descubrieron un bulto sospechoso en el pecho. El primer ginecólogo al que acudió le dijo sin rodeos que tenía que abortar. El resto ya se lo imaginan ustedes: se negó en redondo, se fue a la clínica de la Universidad de Navarra, dio a luz felizmente a su hijo y se recupera de sucesivas operaciones de cáncer. Escribe: «A veces, los científicos se olvidan de que también ellos fueron fetos insignificantes. Y de que la vida es sólo un ensayo general para realizar lo que deberemos representar después de lo que llamamos muerte; una muerte anunciada desde que nacemos, hasta que las puertas de la verdadera vida se abren». Escribe muchas otras cosas maravillosas; por ejemplo que, «desde que el mundo se ha llenado de pequeños diosecillos que establecen leyes basadas en anarquías destructivas, matar es la forma más sensata y cómoda de librarnos de algo que puede convertirse en un problema». Al primer irresponsable ginecólogo que le dijo: «¡Pero si usted ya tiene tres hijos! ¿Para qué quiere tener otro?» Laura le corrigió: «No, doctor, yo ya tengo cuatro». Y escribe también que, a veces, los seres diferentes son mejores que los que intentan matarlos. Es un libro que deberían leer todas las madres que esperan; y también las que no esperan; y los padres también... O sea, todos.

Ahora que Benedicto XVI ha anunciado ya que la Iglesia conferirá a san Juan de Ávila el título de Doctor de la Iglesia, Juan Esquerda Bifet ha preparado, en la editorial Ciudad Nueva, con el título Me fío de Dios, una serie de textos antológicos de san Juan de Ávila insuperables para la meditación y la oración. El Patrono del clero secular, gran evangelizador y apóstol, resumía en esta frase la clave de su excelsa espiritualidad: «Demos nuestro todo, que es chico todo, por el gran todo, que es Dios».
Y en su colección Quince días con, un franciscano de pro, el cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla, ha escrito una sucinta pero esencial biografía del itinerario espiritual de Francisco de Asís, figura siempre actual y fascinante. Con el poverello de Asís, uno aprende a no soslayar los problemas de la vida, sino a afrontarlos con una luz nueva. Francisco de Asís es el santo de la paz y la alegría, ciertamente, pero el lector se dará cuenta de que es también el santo que sabe llevar la Cruz con la nobleza y dignidad de una vida entregada en pobreza verdadera.

EL SECRETO DE FABIOLA Y BALDUINO


Reyes, escritores, políticos, músicos, científicos... recorren las páginas de 21 matrimonios que hicieron historia (ed. Rialp), de Gerardo Castillo. Son 21 reflejos distintos de amor humano en los que late lo divino, y todos ellos coinciden en haber permanecido unidos y felices, pese a las dificultades de la vida. El matrimonio de los reyes Balduino y Fabiola es uno de ellos. Ofrecemos unos párrafos significativos:


Balduino y Fabiola, reyes de Bélgica
En 1960, el rey Balduino I de Bélgica estaba soltero y sin compromiso. Los esfuerzos de su madrastra por buscarle novia no dieron resultado. Monseñor Suenens, entonces obispo auxiliar de Bruselas, le aconsejó que pidiera la ayuda de la Virgen en el santuario de Lourdes. Le sorprendió la respuesta del monarca: acababa de pasar toda la noche en oración ante la gruta de las apariciones, confiándole a la Virgen la solución del problema de su matrimonio. El rey quería una esposa que compartiera su fe. Suenens le sugirió entonces que se pusiera en contacto con una mujer irlandesa a la que había conocido en Lourdes. Se llamaba Verónica O´Brien y era promotora de la Legión de María. Balduino, en una entrevista que duró cinco horas, le confió a Verónica su preocupación por acertar en la elección de su esposa. Ella le invitó a buscar la solución en la católica España.
Verónica partió en secreto para Madrid. Un amigo aconsejó a Verónica entrevistarse con la directora de una prestigiosa escuela femenina de la ciudad, que le acompañó a visitar a una de sus antiguas alumnas; su nombre era Fabiola de Mora y Aragón.
Estímulo para amar a Dios
Tras conocer la gestión realizada, el rey pidió a Verónica que invitara a Fabiola a pasar unos días en Bruselas. Por fin, accedió a realizar el viaje, y se encontró en secreto con Balduino en la casa de Verónica. Antes de iniciarse el noviazgo, Fabiola acudió a Lourdes para confiar a la Virgen su decisión última. Unas semanas después, regresaría al santuario acompañada de Balduino. El 6 de junio de 1960, se vieron en Lourdes a las siete de la tarde. El rey relataría más tarde: «Después de una rápida presentación, nos adentramos los dos por un camino solitario. Durante cerca de tres horas intercambiamos nuestras impresiones sobre la situación. En pocos minutos, la amistad creció con la ayuda de Nuestra Señora para que, antes de separarnos el día 10, pudiéramos decirnos un el uno al otro».
Los días 7 y 8 volvieron a verse en la cripta, oyeron misa juntos y continuaron la conversación iniciada el primer día. Balduino confesará: «Lo que más me atrae de ella es su humildad, su confianza en la Santísima Virgen y su transparencia. Sé que será para mí un gran estímulo para amar a Dios cada día más». Finalmente, el 15 de septiembre contraen matrimonio en Bruselas.
Un corazón más libre
Entre 1961 y 1963, la reina sufre tres abortos. Ante 700 niños a los que recibe en el castillo de Laeken, Balduino afirma: «Nos hemos preguntado por el sentido de este sufrimiento; poco a poco hemos ido comprendiendo que nuestro corazón estaba así más libre para amar a todos los niños, absolutamente a todos».
En libro biográfico que escribió el cardenal Suenens, le pregunta a Balduino por el secreto de su matrimonio: «No hay que buscarlo lejos; reside en la profundidad de la vida espiritual. Dicho de otro modo, en la unión con Dios, vivida en cristiano, día a día, y traducida en gestos cotidianos de servicio a los demás».
Balduino renunció a sus funciones como Jefe de Estado, durante 44 horas, entre el 3 y el 5 de abril de 1990, al oponerse a la ley de despenalización del aborto, y evitar tener que sancionarla. Obró así porque esa ley atentaba contra el derecho a la vida y chocaba con sus creencias católicas. Corrió el riesgo de que el Parlamento no aprobase su regreso al poder.
Olvido de sí mismo
Balduino amaba a Fabiola no por amor de Dios, sino con el amor de Dios: «Casi todos los días veo en mi vida signos palpables del amor de Dios. Fabiola ha sido y sigue siendo uno de los más destacados. Algunas veces me he preguntado si todo esto no era demasiado maravilloso para ser verdad».
El 14 de diciembre de 1990, tras 30 años de matrimonio, la reina expresó sus sentimientos en un mensaje radiotelevisado: «Os diré simplemente que fueron años de felicidad, debidos por una parte a la amabilidad de mi marido, a sus atenciones, a un constante olvido de sí mismo que no faltó jamás. Ese olvido de sí a favor del otro es, de verdad, la clave de un matrimonio feliz. Pues amor y alegría es todo uno, lo cual no excluye el sufrimiento. El compartir las mismas pruebas consolida el amor».

jueves, 12 de enero de 2012

CRITICAR Y AGRADECER



TENEMOS MAS COSTUMBRE DE CRITICAR
QUE DE AGRADECER.

EL QUE AGRADECE ESTA MAS CERCA DE LA SABIDURIA
QUE EL SUPUESTO VIRTUOSO
QUE SE ERIGE EN JUEZ

EXTENDIO LA MANO



"Conmovido, Jesús extendió la mano y lo tocó"

Beata Teresa de Calcuta (1910-1997), Fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad
Carta a sus colaboradoras del 10/04/1974

Los pobres tienen sed de agua, pero también de paz, de verdad y de justicia. Los pobres están desnudos y necesitan vestidos, pero también dignidad humana y compasión por los pecadores. Los pobres no tienen hogar y necesitan un refugio hecho ladrillos, pero también un corazón alegre, compasivo y lleno de amor. Están enfermos y necesitan atención médica, pero también una mano caritativa y una sonrisa acogedora.
Los excluidos, los que son rechazados, aquellos que no son amados, los presos, los alcohólicos, los moribundos, los que están solos y abandonados, los marginados, los intocables y los leprosos..., los que viven en la duda y la confusión, los que no han sido tocados por la luz del Cristo, los hambrientos de la palabra y de la paz de Dios, las almas tristes y afligidas..., los que son una carga para la sociedad, que han perdido toda esperanza y fe en la vida, los que olvidaron cómo sonreír y los que no saben lo que es recibir un poco de calor humano, un gesto de amor y de amistad - todos ellos, se vuelven hacia nosotros para recibir un poco de consuelo. Si les damos la espalda, damos la espalda a Cristo.

miércoles, 11 de enero de 2012




NO CREAS QUE ALCANZARÁS LA VERDAD
ACUMULANDO CONOCIMIENTOS.
EL CONOCIMIENTO ENGENDRA LA DUDA
Y LA DUDA TE HACE TENER HAMBRE DE
MAS CONOCIMIENTOS.
EL AMOR TE CONDUCE AL CONOCIMIENTO
Y DIFICIFICILMENTE SUCEDE LO CONTRARIO

DOS AMIGOS


Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto. En un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomo un estilete escribió en una piedra: HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA.

Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargaran de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazóndonde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo".